A sus 84 años, Isidre Ferrer corre, pedalea y juega al ajedrez para mantener en forma la cabeza y el cuerpo.

Son las 7 de la mañana en Mataró, Barcelona. Isidre Ferrer acude puntual a su cita diaria con la arena de la playa. Empieza andando y después cambia de ritmo. Es su particular puesta a punto para las muchas carreras populares en que participa.

Después regresa a su piso y se sube a la bici estática. Pedalea marcha atrás delante de la televisión. Lo hace para reforzar su musculatura.

Su otra gran pasión es el ajedrez. Enciende su ordenador, se conecta a internet y juega partidas rápidas con rivales de todo el mundo. ‘Mens sana in corpore sano’ es su lema de vida, porque 84 años no son una excusa para Isidre.

“¿Si no lo hiciera, qué haría? Me iría paralizando”, recuerda. ¡Una lección de vida!